5. Una boda real – ¿Boda íntima y sencilla o a lo Pilar Rubio y Sergio Ramos? 11 enero, 2021 – Publicado en: R&R Una boda real

El otro día nos pusimos Rodrigo y yo manos a la obra a ver qué tipo de boda vamos a celebrar. Hemos pensado en que sea una boda íntima y sencilla con los más allegados, familia y amigos cercanos, nada más.

Pero mi suegra, quién si no, puso el grito en el cielo cuando se enteró (por supuesto influenciada por mi suegro, que aunque parece que pasa de todo yo sé que mete pullitas por lo bajini).

Y resulta que entre los dos han previsto invitar a toda la plana. Ellos de familia son pocos, la verdad, pero por lo visto tienen más compromisos que el rey de España y la boda de su hijo es la ocasión ideal para fardar y hacer negocios.

Además, menudo escándalo, ¿cómo no van a invitarlos si ellos han ido a las bodas de todos los hijos de los que quieren invitar? De paso, mi padre, que había estado muy calladito, se subió al carro en cuanto se enteró y ahora quiere mandar invitación también a yo qué sé cuántos compromisos de trabajo.


Yo quería una boda íntima y sencilla, no un circo


Vamos, que al final esto va a parecer la boda de Pilar Rubio y Sergio Ramos, que montaron hasta un concierto y… ¿un parque de atracciones…? ¿O eso fue en la boda de Chiara Ferragni y Fedex?

¡Bueno no sé, pero no quiero que mi boda sea un circo! ¡Ni de coña! Entre unos y otros se han empeñado en chafarme la boda, mi boda!

Todos opinan más que Rodrigo y que yo y aquí por lo menos ambos estamos de acuerdo (milagro), así que luchamos codo con codo en el bando común de novios damnificados y hemos diseñado una estrategia para tener la boda íntima y sencilla que nosotros queremos.

Aprovechando que mi suegra quería verme para comentarme algunos lugares que había pensado para celebrar la boda (menos mal que el Palacio Real no se puede alquilar), quedé con ella.

Fuimos a una cafetería muy mona y la dejé hablar un rato mientras disfrutaba de su café. Se pidió un Irlandés, por cierto, jajaja no sé si para congraciarse con mis raíces, a ver si así aflojo.

Al rato, muy afectada, le dije que tenía que confesarle algo, que Rodrigo y yo habíamos pensado cancelar la boda, que estábamos muy agobiados con tanta gente opinando y que habíamos empezado a discutir mucho, así que las opciones eran o no casarnos o romper con todo.boda sergio ramos y pilar rubio

Jajaja ahora sí que sí, golpe maestro. Vaya careto puso la pobre, casi se atraganta. Habría pagado por que lo hubieseis visto. Se quedó más blanca que la pared.

Me dijo muy alterada que no me preocupase, que era nuestra boda y que ella sólo intentaba aconsejarnos, pero que las últimas decisiones son nuestras.

Madre mía, si se entera de que a mí dónde de verdad me gustaría casarme es en la playa la mato de un infarto directamente…

¡¡O en Las Vegas!! Jajaja como una súper hortera de bolera, vestida de Marilyn y con mi propio Elvis colgado del brazo y los dos solos.

Otra cosa no sé, pero estoy segura de que me lo pasaría pipa. Pienso proponérselo a Rodrigo dentro de unos años.

Pero bueno, a lo que nos incumbe, al final boda íntima y sencilla, y aunque no tan íntima como nos gustaría, al menos nos hemos librado de los compromisos.

Otro día os hablaré de la lista de invitados y de cuándo y cómo organizarla.

P.D. La disputa por la ceremonia civil o religiosa sigue en su punto álgido. ¡Aaahh S.O.S!

*Si acabas de embarcarte en esta historia ¡no te pierdas los capítulos anteriores!

Capítulo 1 La espectacular pedida de mano que le preparó Rodrigo a Red

Capítulo 2 La bonita declaración de amor

Capítulo 3 ¿Cómo organizar una boda?

Capítulo 4 ¿Luna de miel: ¿aventura o relax?

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