3. Una boda real – ¿Cómo organizar una boda? 26 octubre, 2020 – Publicado en: R&R Una boda real – Etiquetas: , ,


Doy fe de que muchos de vosotros también portáis nombres raros


Y ahora que estamos prometidos, la pregunta del millón es… ¿cómo organizar una boda? Después del subidón, Rodrigo y yo nos quedamos en un impasse, sin saber muy bien por dónde empezar.

Decidimos que lo primero que íbamos a hacer era dar la gran noticia a nuestras familias. Dudamos entre decírselo por separado o juntarlos a todos y matar dos pájaros de un tiro. Así que organizamos unoa barbacoa informal en terreno neutral (ni que decir que nuestra casita indecente no da para barbacoas). Sólo mis padres y mis hermanos y los padres de Rodrigo, que no tiene hermanos, pero con los míos ya cubrimos el cupo.

Ah, no conocéis a mi familia aún, ¿no? Pues allá va. ¡Agarraos que vienen curvas!

¿Os he contado ya por qué me llamo Red?

Sí, ese es mi verdadero nombre, el real, el que aparece en el registro civil y en mi DNI, no un apodo ni un apelativo cariñoso. Mi nombre, erre, e, de, RED. ¿Rarito, verdad?

Aunque doy fe de que hoy en día muchos y muchas de vosotros portáis nombres raros, jeje.

Veréis, mi padre es irlandés (sí, justo como estáis imaginando, rubio y más bien pecoso). De una familia irlandesa tradicional y muy católica.

Pero mi padre, aunque nunca ha sido un hippie al uso en el sentido literal de la palabra, tiene un alma más hippie que el viento (para desconcierto y disgusto de mis abuelos, que tuvieron bastantes quebraderos de cabeza con su personal oveja negra).

Con la edad mi padre se ha atemperado un poco, pero podéis imaginar que en sus años mozos estaba en el cénit del jipeo.

Conoció a mi madre en “su” viaje de juventud en plan mochilero (a lo mejor algún día me animo a contaros su historia de amor, que también tiene miga), se hicieron novios, se casaron y finalmente se afincaron en Málaga (mi padre feliz de cambiar la fría, lluviosa y verde Irlanda por la más cálida y soleada Andalucía).

Mi madre es malagueña. Una morenaza extrovertida, risueña y con muy buena planta. La verdad es que juntos forman una rara pareja, pero se quieren mucho y se entienden a la perfección.


Todos nombres raros y hippies


Somos cuatro hermanos, algo no muy habitual en los tiempos que corren, porque además nos llevamos como mucho dos años entre nosotros.diario novia

Nuestros nombres son: River, Rainbow, Red y Anna. Como veis, todos nombres raros, muy hippies gracias al alma libre de mi padre y al consentimiento de mi madre (yo creo que por entonces ella no sabía muy bien que tenían traducción al español).

En cualquier caso, gracias, papis. Bueno, todos menos del de mi hermana pequeña, Anna (cuenta la leyenda que finalmente mi madre se enteró de lo que significaban los nombres de sus hijos en español y le dio ultimátum a mi padre jajaja).

Soy pelirroja, como buena irlandesa, por eso me pusieron Red, en un alarde de originalidad mundial (con un par, oye). Os acabáis de caer de culo, ¿a qué sí?.

Hace poco leí que a Joaquín Phoenix le pasó algo parecido, aunque mucho más radical que lo nuestro. Al parecer sus padres sí eran hippies y además miembros de una secta.

Por supuesto, utilizaron nombres raros y hippies para nombrar a sus hijos: River, Liberty, Rain y Summer. Y por lo visto, Joaquín durante un tiempo se hizo llamar Leaf (hoja), pues nadie era capaz de pronunciar bien su nombre por tierras norte americanas.

Y después de este paréntesis, si sentís curiosidad, os explico que River, mi hermano y el mayor, es rubio, Rainbow morena y Anna castaña. Tenemos para todos los gustos.

Y a grosso modo, esta es mi familia. Ya iréis conociéndolos un poco mejor (y os daréis cuenta vosotras mismas, de que además de nombres raros, también tienen un punto un poco chiflado). También os contaré cositas de la familia de mi querido Rodrigo, así os será más fácil entender algunas cosas.

Y volviendo a la barbacoa, que me despisto. No sabéis qué risa. Al principio pensaban que la noticia era que me había quedado embarazada. ¡Ay omá! No nos lo podíamos creer, nos hizo tanta gracia que los dejamos que se lo creyeran un rato. Y oiga, opiniones para todos los gustos: unos súper contentos, otros como el que oye llover y algunos al borde del síncope. Pero noté un alivio generalizado cuando desmentimos la noticia y dimos la verdadera.

Eso sí, a mi hermano, que siempre es un gracioso, lo primero que se lo ocurrió decir fue: ¿¿qué os casáis?? ¿¿Contra quién?? Pero como mi suegra lo fulminó con la mirada decidió que mejor se callaba y no siguió con la broma.

Lo siguiente que hemos decidido es fijar la fecha de la boda, como máximo para dentro de un año. Y después, como no sabíamos si empezar a mirar invitaciones, lugar de celebración, la ropa, etc… nos hemos puesto a mirar directamente la luna de miel. Se ve que nos motiva muchísimo a los dos, así que, en nuestra línea, empezando la casa por el tejado. El próximo día os lo cuento. Y no os preocupéis, poco a poco os iré contando cómo organizar una boda sin morir en el intento.

¡Hasta pronto, chicas!

*Si acabas de embarcarte en esta historia no te pierdas el Capítulo 1 con la espectacular pedida de mano que le preparó Rodrigo a Red.

Y el Capítulo 2 La bonita declaración de amor

¡Síguenos en nuestras cuentas de Instagram y no te pierdas ningún capítulo!

Instagram Egus In Love

Instagram Egus In Love Decor